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Ayúdales a protegerse
La gripe A en bebés y niños
Seleccionado por LoQueMasQuiero.com
Normalmente los padres suelen estar pendientes de la salud de sus hijos, pero este otoño conviene prestar una atención especial a su estado. La mayor protección para la gripe a es la prevención. Por este motivo se han publicado unas guías con toda la información que necesitan los padres para que enseñen a sus hijos a protegerse de esta nueva gripe.
Al ser los bebés un grupo de riesgo para la nueva gripe, se recomienda retrasar en la medida posible la incorporación de ellos en las guarderías y prolongar la lactancia materna. A su vez los niños tienen un sistema inmunológico por formar y por eso son especialmente sensibles a cualquier enfermedad. De hecho son los que acumulan más ingresos hospitalarios por gripe común.
Enseña a tu hijo
Lo más importante: inundarles de información. Que los peques tengan conciencia de lo importante que resulta que resulta adquirir nuevos hábitos. Es la tarea fundamental de los padres en casa. Consejos prácticos:
- Es muy importante enseñar a los niños que deben lavarse muy a menudo las manos con agua y jabón. Mínimo 20 segundos.
- Que sepan que se debe tapar la boca con un pañuelo de papel desechable cuando tosan o estornuden, tirándolo inmediatamente a la basura y lavándose las manos a continuación. Si no tienen pañuelos a mano, la boca enseñarles a taparse la boca con la parte interna del brazo, a la altura del codo.
- Intentad que no se toquen la cara, los ojos, la boca ni la nariz.
- Insistirles lo importante que es lavarse las manos después de ir al baño, estornudar, toser, al entrar a casa tras venir de la calle y por supuesto antes de cada comida.
- Decirles que no compartan con nadie vasos, platos, cubiertos ni bebidas.
Recordad que lo más importante de estas medidas es predicar por el ejemplo. Si vuestros hijos os ven hacer lo que hemos explicado, a ellos les costará menos repetirlo.
En el caso de los bebés ellos no pueden hacer nada para protegerse por sí mismos pero los padres sí. En el caso de que vuestros hijos lleven todavía pañales, debéis lavaros las manos antes y después de cambiárselos. Lavar con frecuencia sus juguetes y evitar lugares concurridos sobre todo con niños muy pequeños.
Síntomas
Los síntomas son similares a los de la gripe común, pero mucho más fuertes. Pueden ser:
1- Tos frecuente e intensa.
2- Falta de apetito.
3- Garganta irritada.
4- Fiebre mayor de 38º.
5- Dolor de cabeza.
6- Dolor muscular y de articulaciones.
7- Diarrea y vómitos (en ocasiones especialmente en bebés)
Normalmente cuando solo se tiene estos síntomas uno se recupera como cuando se trata de una gripe común, que por normal general no requiere hospitalización.
¿Cuándo hay que preocuparse?
Será necesario acudir a un centro de salud u hospital si se presentan algunos de estos síntomas:
- Fiebre excesiva.
- Rechazo a tomar cualquier tipo de alimento o bebida.
- Carácter irritable.
- Color azulado en la piel.
- Convulsiones y disminución de la conciencia, llegando incluso a perderla.
- Aumento de la frecuencia respiratoria: más de 50 respiraciones por minuto en bebés de entre 2 y 11 meses y más de 40 respiraciones por minuto en niños entre 1 y 5 años.
Tratamiento
Los medicamentos antivirales que se están usando de momento en bebés y niños son acetaminofén (Tempra, panadol, tylenón infantiles) si tienen más de 38º de fiebre.
No suministrar nunca ácido acetilsalicilico (aspirina), los estudios señalan que existe un vínculo entre la toma de aspirina al síndrome de reye, un padecimiento muy severo en los niños que les afecta el hígado y el cerebro.
¿Qué pasa si mi hijo se contagia de la gripe A?
A la primera sospecha de que nuestro hijo se ha infectado de la gripe A, es importante mantenerlos aislados en casa para evitar que contagie a otros niños y tratarlos según las medidas que nos recomiende el médico de cabeza o el pediatra.
La gripe A es una enfermedad vírica que se trata como tal, es decir, con reposo en casa, bebiendo agua y si el médico lo aconseja tomar medicamentos para los síntomas. Los antibióticos no son efectivos. El niño o bebé debe permanecer siete días en casa para recuperarse. Después ya no puede contagiar a otras personas.
CONSEJOS:
- Mantener al niño o bebé en reposo. Es necesario que el niño se recueste y permanezca en reposo por un tiempo para que su organismo se recupere.
- No cubrir demasiado al peque (solo con una manta ligera) cuando tenga escalofríos. Esto se debe a que en poco tiempo estará muy caliente con la fiebre, luego cuando la fiebre baje, sudará lo que ayudará a enfriarse al cuerpo.
- Que beba muchos líquidos. Los niños tienden a perder muchos fluidos con la fiebre y aún más cuando vomitan. Ofrécele varias opciones para beber como zumos, agua azucarada, una cantidad pequeña de caldo de pollo o limonada con miel para aliviar la garganta.
- Darles pequeñas cantidades de comida. Cuando el peque ya no tenga fiebre y muestre signos de recuperación, es necesario mantener alto los niveles de glucosa aunque el niño no tenga hambre. Se le puede ofrecer galletas, pan tostado o pan blanco en pequeñas cantidades poco a poco hasta que tenga hambre.
- Elevar la humedad en el ambiente. Usar humidificador cerca de la cama del niño, ya que favorece la fluidez de las secreciones nasales y favorecer la respiración. Si es necesario limpiar el vaporizador diariamente ya que estas máquinas tienden a recolectar moho y bacterias, las que después se esparcen con el aire.
MEDIDAS PARA LOS PADRES
Estas medidas son fundamentales para los padres o para la persona que le cuide:
- Procura que el niño esté en una zona específica de la casa por ejemplo su habitación.
- Tápate la boca y la nariz con mascarilla cuando estés en contacto con el niño.
- Lávate las manos concienzudamente con agua y jabón después de cada contacto.
- Mantén bien ventilada la habitación del peque. Usa las ventanas y puertas para crear corrientes de aire.
- Limpia concienzudamente el entorno utilizando productos domésticos de limpieza, los habituales ya que no hay nada específico para ello.
A tener en cuenta
En el caso de los bebés, se recomienda darles el pecho hasta los 12 meses si es posible, ya que la lactancia materna les protege del contagio de la gripe A.
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